3 Tips para una reflexión a la luz del Magisterio de la Iglesia

Estoy seguro que en ocasiones que escuchas algo, algún tema que se ha hecho popular, una conversación con amigos o incluso una homilía en una Misa, piensas: ¿qué dice la Iglesia acerca de esto? O “me gustaría profundizar más en este tema”, pero ¿cómo saber si lo estoy haciendo conforme a las enseñanzas de la Iglesia? 

En otras ocasiones, si eres parte de una comunidad, un movimiento laical, catequista o simplemente tienes un grupo donde comparten cada cierto tiempo temas que ayuden al crecimiento en la vida cristiana; sin duda has pensado ¿cómo ayudar a las personas a reflexionar en este tema, estando seguros de hacerlo según el Magisterio de la Iglesia? Pues, justamente, para esto te comparto el día de hoy, tres tips sencillos que puedes aplicar para realizar una reflexión a la luz del magisterio de la Iglesia. Pero antes, es necesario entender, a qué llamamos magisterio de la Iglesia.

Imagínate que la Iglesia Católica es como un enorme libro lleno de sabiduría y enseñanzas. El Magisterio de la Iglesia, es como el autor principal de ese libro, encargado de transmitir las verdades de la fe católica de una manera autorizada y auténtica. 

El Magisterio está conformado por el Papa y los obispos, quienes son como los protagonistas de esta historia. Ellos, son los encargados de proteger y enseñar las verdades reveladas por Dios a través de la Biblia y la tradición de la Iglesia.

El propósito del Magisterio es guiar a los fieles católicos; ofreciendo orientación moral y doctrinal, en temas importantes de la vida y la fe. 

A través de encíclicas, documentos y enseñanzas, el Magisterio nos brinda instrucciones claras y prácticas sobre cómo vivir nuestra fe en el mundo actual.

Una vez que tenemos claro qué es el magisterio de la Iglesia, por aquí te dejo tres tips, que estoy seguro te servirán al momento de hacer una reflexión acerca de cualquier tema:

1.- Lo primero es la Palabra de Dios.

Lo primero que debes hacer, es ir a buscar en todos los lugares de la Palabra de Dios, donde se hable acerca de dicho tema. Por ejemplo, si quieres hablar de la luz ve al Génesis, en el apartado que explica cuando se creó la luz; también en el Evangelio de san Juan cuando Jesús dice que Él es la Luz del mundo; ve a la parábola donde se nos dice que debemos ser luz del mundo y sal de la tierra, e incluso al Apocalipsis donde se dice que la ciudad santa no necesita de luz, pues su luz es el Cordero. 

Y una vez que hayas visto en todos los lugares donde se habla de la luz, empieza a buscar el hilo conductor, ¿qué es lo que todos los pasajes tienen en común? ¿Qué es lo que Dios quiere revelar a través de la luz? Protip: empieza en el evangelio de san Juan y luego ve a todos los demás lugares de la Escritura.

Ahora te preguntarás: ¿cómo voy a saber todos los lugares donde se habla de la luz en la Palabra de Dios?. 

Para esto te recomiendo dos aplicaciones increíbles: para celular iPieta y para computador Biblia Clerus. En ambas encuentras fácilmente un buscador, donde escribes la palabra que deseas buscar, en este caso luz y el mismo te arroja todos los versículos donde aparece esa palabra. ¿Increíble no?

2.- Santo Tomás de Aquino

Sabemos bien, que entre todos los doctores de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino tiene un lugar muy especial. 

Cuando san Juan Pablo II lo declaró doctor de la Iglesia, decía que “Tomás de Aquino es el más santo entre los doctores y el más docto entre los santos”; obteniendo así, el título de doctor común. 

Santo Tomás, se dió el trabajo de tomar todos los comentarios de cada uno de los padres de la Iglesia, y ordenarlos según los versículos de los evangelios.

Te explico mejor, si tu por ejemplo vas al capítulo 8 del evangelio de san Juan, en el momento en que Cristo dice: “Yo soy la Luz del mundo”. Puedes luego ver, gracias a santo Tomás de Aquino, lo que cada uno de los padres de la Iglesia comentó sobre ese versículo; y esto para cada versículo de cada uno de los 4 evangelios. 

Esta belleza de escrito se llama Catena Aurea, y lo encuentras fácilmente en google. Esto, nos ayudará a buscar el hilo conductor y a fundamentar nuestra reflexión en algo muy olvidado del magisterio de la Iglesia, que son justamente los padres de la Iglesia. 

Así mismo, santo Tomás comentó muuuuchos libros de la Biblia, y sin miedo a hablar demasiado bien, estos comentarios son oro puro! 

Así puedes acercarte de una manera más profunda a estos textos, y no solo leer la palabra de Dios y ver los comentarios de los padres de la Iglesia; sino, además, leer la explicación del mismo santo Tomás de Aquino para cada uno de los versículos. 

Pro tip: las dos aplicaciones que te he dicho anteriormente incluyen la catena aurea y también los comentarios de santo Tomás de Aquino a los libros sagrados. 

3.- Los escritos papales

Solamente después de haber leído y buscado profundamente en la palabra de Dios, en la revelación acerca del tema del cuál quieres hacer una reflexión te recomiendo tomar los escritos de los papas. Sean encíclicas, exhortaciones apostólicas, constituciones dogmáticas e incluso motus propios; sólo deberían ser leídas a la luz de la Revelación. Esta es la razón por la cuál muchas veces los escritos papales son muy mal entendidos e incluso aparecen católicos en contra de lo que el Papa ha dicho, o en contra del mismo sucesor de Pedro.

Para que esto no te pase y puedas entender la finalidad, el para qué de dicho escrito, cuál es su objetivo; es necesario primero tener un background de la Escritura y los padres de la Iglesia; recuerda que al final todo lo demás nos sirve para poner en luz, para aclarar la Escritura, la Revelación; no para agregar algo nuevo ni quitar algo; sino para iluminar los misterios divinos y poderlos contemplar. 

Recuerda si deseas hacer una reflexión a la luz del Magisterio de la Iglesia, aquí te dejo resumidamente, tres tips sencillos:

  • Busca en la Palabra de Dios: Explora la Biblia en busca de pasajes relacionados con el tema en cuestión. Encuentra el hilo conductor y descubre lo que Dios quiere revelar a través de esas enseñanzas.
  • Recurre a Santo Tomás de Aquino: Utiliza la Catena Aurea, una recopilación de comentarios de los Padres de la Iglesia ordenados por versículos de los evangelios. Este recurso te ayudará a profundizar y fundamentar tu reflexión.
  • Lee los escritos papales: Una vez hayas explorado la Palabra de Dios y los comentarios de los Padres de la Iglesia, recurre a los escritos de los papas, como encíclicas y exhortaciones apostólicas. Lee estos textos a la luz de la Revelación y con un entendimiento previo de la Escritura y la tradición.

¡Aplica estos tips para enriquecer tus reflexiones y vivir de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia! La sabiduría y la guía están disponibles para ti. ¡Explora, aprende y comparte la luz de la fe católica!

Mateo García 

Instagram: @seamoslux

Comunidad Virtual: nas.io/luxacademy

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