4 complicaciones en el noviazgo

Hoy en día pasamos por agua tibia vivir esta escuela del noviazgo, con muy poca intención de saber a lo que realmente te estás metiendo, es por ello que justamente en este noviazgo pueden salir a la luz muchas de las cosas que tu dabas por sentada o que creías que estaba muy bien.

Nosotros tuvimos un noviazgo con mucha adversidad, pero también mucha alegría por factores propios y externos, hubo de todo un poco desde pérdidas de empleo meses antes de comprometernos, por otro lado, una pandemia que nos quitó algunos meses hasta un par de años de estabilidad, trabajo y más, con ello el atraso en el compromiso, cambios de planes, casi estafas, etc. Es decir, nada es color de rosa en el noviazgo, si realmente lo vives a fondo te darás cuenta que empezarás a conocer mucho más a la persona que tienes al frente y con quien te quieres casar, hablamos de su historia, tus traumas, heridas, miedo, temores, y más. Podemos confirmar que el noviazgo es la mejor escuela para alcanzar un buen matrimonio. Pero como siempre se lo hemos dicho cada pareja es completamente diferente, ninguna debe compararse con otra, ninguna debe sentirse menos ni más. Todo noviazgo sufre sus propias complicaciones.

Es por ello que aquí te dejamos las 4 frecuentes complicaciones que podría pasar la pareja durante su noviazgo, camino al matrimonio: 

  1. Inconvenientes con el dinero: Hoy en día es muy complicado estar seguro en un empleo, “ni bien definimos el tema de comprometernos uno de nosotros se quedó sin empleo y con todas las ilusiones y proyectos de ahorro congelados, no lo podíamos comprender, pero sabíamos que luchábamos por algo mayor y teníamos que confiar en Dios y continuar con el mismo anhelo e ilusión que teníamos desde un principio”. Con ello los animamos a confiar en Dios y su bendita providencia. Que la falta de empleo, cambio de planes o la falta de dinero no sea un obstáculo para avanzar. La falta de acuerdos en lo económico es otro gran problema que van cargando desde el noviazgo. Por ejemplo: “¡Este dinero es mío, yo lo gané con mi trabajo!” Cuando dos personas se unen en matrimonio lo que se tiene ahora se posee en forma comunitaria. Se elimina lo mío y lo tuyo para que nazca lo nuestro
  1. Identificar que buscan cosas diferentes:  Tal y como lo dijimos al inicio este el noviazgo es la mejor escuela del matrimonio, para conocerse, para hablar, hablar, hablar, preguntarse todo lo que puedan, hablar de todos los temas habidos y por haber como: Las finanzas, la educación de los hijos, la casa, las metas, los miedos, las historias, las heridas, etc. Es realmente un verdadero conocer. Novios por favor no asuman, pregunten, no se queden callados por no incomodar, al contrario, incomoden; que de ellos pueden salir varios temas que y ayudarán a ahorrar muchas discusiones. Ese es el momento para identificar si realmente te ves o no con esa persona.
  1. Preocuparse más por la boda que por el matrimonio: Una de las más grandes complicaciones que los novios tienen es preparar tanto el día de la boda y no prepararse para el matrimonio, ir completamente desentendido y desinformado, es por ello que hay tantos matrimonios que “no funcionan” por el simple hecho de no tener nada claro y pensar que se puede “ser feliz” solo porque te gusta físicamente. “Creí que ya con casarnos seríamos automáticamente felices…”. Es común observar en los recién casados una falta de preparación para asumir el compromiso conyugal. Y es que, si bien en el noviazgo todo era complacencia, el matrimonio provoca cambios profundos y una serie de conflictos que si no se enfrentan sabiamente pueden romper la relación. Para asumir los deberes del matrimonio se requiere, además de madurez y disponibilidad, mucha voluntad. 
  1. La expectativa vs la realidad en la pareja: Las famosas frases de los enamorados es: “Cuando nos casemos él va cambiar”, “Cuando nos casemos él se va a animar”, etc. realmente no es así, la persona que viene con un pensamiento predeterminado o una idea que no es negociable, no va cambiar y si te lo dice o si lo hace, en algún momento dirá: “lo hice por ti, yo no quería”. Las conversaciones reales vienen cuando se abren a los temas incómodos. Es por ello que hoy en día aparecen muchos matrimonios diciendo: “Pero él no era así antes”, “Pero yo le pregunté y él aceptó”, “Ahora ya no quiere tener hijos… ¿Qué hago?” y un sinfín de cosas más que realmente se pueden evitar dejando de idealizar a la pareja. “No idealices al ser amado, míralo como es, crudamente y sin anestesia”.

En ese tiempo del noviazgo, es importante empezar a vivir en una actitud de entrega generosa al otro, en libertad, en verdad. No hay algo más hermoso en el amor que recibir la atención de quien nos ama, de sabernos abrazados, cuidados, acompañados, pues así lo desea Dios para absolutamente todos y cada uno de nosotros. Ánimo novios, pueden surgir más adversidades, pero que siempre prevalezca la verdad en todo tiempo, busquen hacerse felices, plenos y prioricen su relación con Dios sobre todas las cosas que será la mejor fortaleza en las peores tempestades. 

Noviazgo: Preparación para el Matrimonio.

Como dijo Papa Francisco:

“El Señor lo bendice, pero viene de vuestras manos, de vuestras actitudes, del modo de vivir, del modo de amaros. ¡Hacernos crecer! Siempre hacer lo posible para que el otro crezca. Trabajar por ello. Y así, no lo sé, pienso en ti que un día irás por las calles de tu pueblo y la gente dirá: «Mira aquella hermosa mujer, ¡qué fuerte!». «Con el marido que tiene, se comprende». Y también a ti: «Mira aquél, cómo es». «Con la esposa que tiene, se comprende». Es esto, llegar a esto: hacernos crecer juntos, el uno al otro. Y los hijos tendrán esta herencia de haber tenido un papá y una mamá que crecieron juntos, haciéndose —el uno al otro— más hombre y más mujer.”.

Con mucho aprecio.

Lorena y Diego

@quelamornosacompane.blog

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