Equilibrio entre trabajo y familia ¿se puede lograr?

¿Cuántos quisiéramos que el día tuviese una duración de 30 horas o más? De seguro la gran mayoría lo ha deseado y nosotros nos sentimos totalmente identificados con ello. En múltiples ocasiones nos hemos visto abrumados, estresados y hasta molestos por no poder abarcar todas las responsabilidades del hogar, del trabajo, o incluso algunas extracurriculares que forman parte de nuestro diario vivir.

Por un lado, el trabajo es un pilar fundamental para la vida, es lo que nos permite poder darle a nuestra familia lo que necesita y, por otro lado, el hogar es sumamente dinámico, no es lo mismo estar recién casados a tener ya algunos años de matrimonio, o ser solo dos y luego convertirse en padres; todas las posibles variantes que pueden darse en la vida conyugal traen cambios en la rutina, horarios y actividades a desarrollar. Por eso, encontrar el equilibrio entre estas dos partes a veces puede volverse toda una odisea y generar conflicto. Sin embargo, a modo de prueba y error hemos podido como matrimonio realizar acciones que nos han permitido acercarnos a ese equilibrio y las queremos compartir con ustedes. 

Algunos consejos para lograr un sano equilibrio entre trabajo y familia:

  1. Estabelecer prioridades: 

Es importante tomar en cuenta que para alcanzar un equilibrio familiar y laboral debemos fijar prioridades, estas nos permiten enfocarnos en lo que realmente importa. Y funciona no solamente hablando de familia y trabajo, sino también en el ámbito social o en cualquier otro que forme parte de nuestro día a día. 

Tomar decisiones con base en un discernimiento previo sobre lo que queremos priorizar, es lo que nos llevará a encaminarnos a un sano equilibrio en nuestra vida. 

Sabemos que, en el caso de los matrimonios, la prioridad siempre va a ser su relación y su vida en familia, pero no podemos obviar que sin el trabajo es imposible poder sacar adelante nuestro hogar. Es por ello que, una vez establecido las prioridades, podemos desarrollar planes de acción que nos permitan desarrollar el tiempo de calidad en familia y a la vez, administrar de mejor manera el tiempo que le dedicamos a nuestro trabajo y a todas aquellas cosas que también son importantes como el tiempo personal, el estudio, el servicio social-pastoral, hobbies, familia de origen, entre otros. 

  1. Administrar nuestro tiempo:

Si bien es cierto, todos los trabajos son diferentes y con horarios distintos (algunos de jornada regular o extendida) es importante saber administrar nuestro tiempo en el trabajo para que sea verdaderamente productivo y no tener que tomar espacios que le pertenecen a nuestra familia para terminar nuestras responsabilidades laborales. Evitar las distracciones, no llegar tarde para no tener que reponer las horas, etc son acciones que nos ayudan a poder crear un balance. 

En el caso de los trabajos de jornada regular es un poco más sencillo lograr la administración del tiempo, suelen ser trabajos con horarios fijos que permiten aprovechar de una mejor manera tus tiempos.

Sin embargo, en aquellos trabajos de jornadas extendidas como los trabajadores del área de medicina, servicios de restauración (bares, restaurantes y hostelería), es realmente difícil establecer límites en los horarios.

Pero sin importar cuál sea tu tipo de trabajo el éxito está en la planificación, existen algunas herramientas que nos pueden ayudar a administrar de una mejor manera nuestro tiempo. como el uso de planificadores o calendarios virtuales que nos permitan definir fechas, o hacer planes con tu familia, hacer uso de agendas para llevar un mejor control de tu tiempo, planificar previamente los momentos de compartir en los días libres que fomenten el tiempo de calidad en la familia.

Usar estas herramientas nos permite tener un registro y visualizar qué tanto tiempo estamos dedicando a ciertas actividades y establecer límites cuando estas excedan mucho tiempo para poder abarcar todo lo que queremos.

  1. Re-encantarse en pareja y en familia:

En el movimiento matrimonial de Schoenstatt (al cual pertenecemos) nos han hablado constantemente de la importancia de reencantarnos como pareja al menos una vez por semana. Este es un espacio que se dedican los cónyuges, puede ser una cita a comer, a dar un paseo corto, a ver una película en casa solo ellos dos, etc. Es un espacio en el que se brindan total atención y se dedican el uno al otro.

La práctica de esta acción nos ha permitido conectarnos emocionalmente, nos ha hecho ser creativos y nos ha cargado de energía para desarrollar nuestros otros quehaceres. 

Esto también se puede practicar en familia, no tiene que ser semanalmente, puede ser quincenal o mensual, tomar un espacio en el que toda la familia comparta sin distracciones digitales y tener excelente tiempo de calidad.

  1. No asumir todas las tareas:

Para lograr el equilibrio es sumamente importante ser realistas y flexibles, no podemos asumir todas las tareas aunque quisiéramos. Tanto en el trabajo como en el hogar debemos aprender a delegar, hay que aprender a ceder el control. Esto nos permite disponer de más tiempo para poner atención en otros espacios importantes.

  1. Establecer metas en el tiempo oportuno: 

En este punto podemos conversar sobre una gran variedad de metas u objetivos que como familia o como individuos nos queremos fijar, ya sea en la parte financiera, profesional, familiar, entre otras. Lo más importante es conversar en familia aquello que queremos lograr con base en nuestra realidad actual, siempre teniendo en cuenta que sean metas realistas y también estableciendo objetivos claros tanto a corto como mediano y largo plazo para poder alcanzarlos. 

Por ejemplo, si como familia tenemos muchas o alguna deuda y nos establecemos la meta de salir de ello, habrá que tomar acción y establecer pequeños objetivos y sacrificios para poder lograrlo. Esto implicaría probablemente tomar horas extras, un trabajo extra de medio tiempo o bien realizar actividades que generen ingresos en nuestros tiempos libres para aumentar nuestro flujo de dinero y así salir de esas deudas que tengamos. Como decía en un inicio, todo previamente conversado y consensuado, sabiendo que tocará sacrificarse durante un tiempo determinado para alcanzar esa meta. 

Otra meta puede ser crecer profesionalmente sacando una carrera adicional o complementaria a la actual. Esto también es algo que como pareja y familia se debe conversar y también tomará sacrificios dentro del hogar aunque de igual manera por un tiempo limitado. 

Sin importar cuál sea la meta, lo importante es establecerla en el tiempo oportuno, por ejemplo, pensar en iniciar una nueva carrera cuando estoy en el momento de mayor demanda y más fuerte de mi maestría quizás no sea lo adecuado, ya que probablemente me saturaría, y esto me llevaría al desequilibrio. 

Antes de establecer cualquier meta tomemos el tiempo de analizar nuestra realidad, así nos daremos cuenta si es el momento correcto o no.

Al ver estos cinco puntos nos damos cuenta que, para lograr el equilibrio, es importante analizar, ser flexibles y también perderle un poco el miedo a la espontaneidad, siempre estar pendientes de aprovechar los tiempos libres, tomar espacios de descanso, idear planes para disfrutar, así sea una hora de para juegos de mesa en casa o una caminata por la noche por el vecindario o incluso ir a Misa entre semana o a una Hora Santa es tiempo de calidad que el corazón de tu familia lo va a agradecer. 

Entonces, el equilibrio entre trabajo y familia sí es posible, con mucha comunicación,  organización y disciplina se puede lograr. Ambos (trabajo y familia) están sumamente enlazados y requieren del uno y del otro para estar bien, por eso, es importante esforzarnos por encontrar el equilibrio entre ellos para alcanzar una sana estabilidad.

Si conoces algunos otros consejos para alcanzar este equilibrio déjalos en los comentarios. 

Familia Fernández Chacón.

@eltallerdesanjose.cr

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